Filtros automáticos de 2” y 3”, de sencilla operación, construidos en material plástico de alta calidad y conducidos

por mecanismos eléctricos o electrónicos de autolimpieza. Existen diversos tipos de mallas TAF diseñadas para cubrir un rango de grados de filtración comprendido entre 500 – 10 micrones y caudales de hasta 50 m3/h (220 gpm).

 

EL PROCESO DE FILTRACIÓN

El agua ingresa al interior del cilindro de la malla (1) desde la tubería de entrada del filtro (2) y fluye a través de la malla hasta la salida del filtro (3). Las partículas de suciedad quedan atrapadas en la superficie interna de la malla y forman una “torta de suciedad” que causa una presión diferencial en la malla.

 

EL PROCESO AUTOLIMPIANTE

Durante el proceso autolimpiante, mientras sigue circulando el agua filtrada, la válvula de drenaje del filtro (4) se abre y la unidad de propulsión (5) escala el escáner de succión (6). La rotación en espiral de las boquillas del escáner de succión en la superficie interna de la malla “aspira” la torta de filtración fuera del filtro por medio de la válvula de drenaje.

 

EL SISTEMA DE CONTROL

El sistema de control comprende: Controlador electrónico de lavado Amiad (7), una válvula solenoide de tres vías (8) que controla la válvula de drenaje del filtro y un interruptor de diferencia de presión (9) que siente la diferencia de presión en la malla y envía una señal al panel de control cuando alcanza un valor predefinido (por lo general 0,5 bar 7 psi). El controlador comienza un ciclo autolimpiante en cualquiera de las condiciones siguientes:

  1. Recibe una señal del interruptor de diferencia de presión.
  2. Intervalo de tiempo que el usuario configura en el controlador.

3. Función de arranque manual en el teclado del controlador.